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martes, 21 de abril de 2026

LOS CONTRATIEMPOS DE LA VIDA

     A veces, la vida te ofrece momentos amargos, contratiempos que no esperas y el horizonte, que parecía, cada amanecer, cercano, brillante, de repente, desaparece. Las huellas se borran del camino, un camino duro, por momentos, demasiado duro, pero, con esfuerzo, era asequible, solo había que esforzarse, luchar por conseguir los sueños deseados. De pronto, las ilusiones se difuminan entre la niebla de un atardecer desapacible e ingrato donde todo parece desmoronarse y los versos azules, cabizbajos, huyen al olvido.

     Las viejas emociones surgen por los rincones de un tiempo díscolo y tratan de arreglar un caos que nadie podía imaginar. La rutina diaria se quiebra de golpe y los resentidos poemas emborronan la blancura del alma donde, desde hacía tiempo, habían germinado, con gran esfuerzo, nuevas esperanzas.

     Por eso, jamás hay que desfallecer. Debemos seguir adelante, aunque lágrimas amargas no nos permitan ver, con nitidez, los obstáculos del camino. ¡Cuesta tanto continuar cuando las ilusiones se ríen, sin compasión, de tu lamentable estado!

     Tratamos de buscar alguna justificación al infortunio inesperado, pero el tiempo, insensible, continúa su alocada marcha. Los relojes se cubren de telarañas amarillas.

jueves, 23 de marzo de 2023

EN LA TRANQUILIDAD DE LA NOCHE

     En la tranquila noche, sobre sus silencios de terciopelo, voy colgando, con mino, todos mis recuerdos. Me emociono al contemplar como las imágenes de mi vida son, cada vez, menos nítidas y se esconden en los rincones más insospechados.

     Las palabras juegan con mis sentimientos y pretenden darme esquinazo en cualquier recodo de la madrugada. Trato de mantener la cordura y aferrarme a mis deseos, tengo que conservar mis ilusiones intactas e imponer mi criterio, si pretendo seguir soñando. He de sumergirme en la blancura y continuar atento a los murmullos de la página, sembrando ilusiones desconocidas en los senderos oscuros de los amaneceres eternos

     En muchas ocasiones, demasiadas, no soporto el olor nauseabundo de los gritos borrachos, no aguanto los destellos absurdos que me provocan constantemente. Quieren arrebatarme los versos de mi alma, cada vez más cansada y, profundamente, decepcionada.

miércoles, 23 de noviembre de 2022

CADA TARDE

     Cada tarde trato de dibujar un poema azul en la niebla helada del porvenir. Procuro apartar la hojarasca del camino. Es necesario dejar huella por si hay que regresar, tarde o temprano hay que volver de algún olvido. Escojo, con cuidado casi con mimo, las palabras adecuadas para secarme las furiosas lágrimas de atardeceres rencorosos que tratan de humillarme y hacerme huir hacia ninguna parte.

     En muchas ocasiones, al borde del abismo, me aferro a las nubes de terciopelo que protegen el alma atormentada por cosas, nimias, absurdas. En demasiadas ocasiones el poema cotidiano nos da la espalda y nos asfixiamos con el aire viciado de la soledad.

     Entonces, aparece la duda, la confusión y, en el peor de los casos, la apatía, la ganas de arrojar la toalla y abandonar todo. Dejarse arrastrar a un abismo donde, cientos, miles de versos asesinos tratan de borrar todos los poemas de nuestro largo caminar. 

martes, 15 de noviembre de 2022

EN UN DÍA DE INVIERNO

   En este día de invierno, las emociones juegan a las cartas con el destino. Éste, con una actitud desafiante, mira con desprecio cuanto le rodea. Sabe, perfectamente, que sus cartas están marcadas y todos los triunfos le pertenecen.

   Las emociones me rodean. No cesan de revolotear a mi alrededor, tratando de ordenar, adecuadamente los últimos versos, postrados sobre mi escritorio, después intentarán hacerse oír y empezarán a dibujar un poema, por muy sencillo e inocente que sea, pero hay que lanzarse al abismo. Es preciso luchar contra la incertidumbre y atreverse a abrir las ventanas a la esperanza. Están, en todo momento, pendientes de mí y, de vez en cuando, me provocan. Tratan de atraer mi atención y escupirme reproches absurdos.

   Una y otra vez las miro con descaro, quiero que estallen, que me entreguen todas las imágenes que ocultan los secretos de mi alma y que retumban en el silencio de mis noches.

   De repente, despiertan. Las emociones anima a esos versos soñolientos, tratan de ordenar la gran cantidad de imágenes que se agolpan en lo más profundo de mi ser. Les indico que ya es hora de sumergirse en la blancura de los sueños.

   Por las ventanas abiertas compruebo como nuevas emociones dibujan poemas olvidados. Hace tiempo me abandonaron, huyeron por soledades extrañas. Inconscientemente, les dejé escapar, no quería hacerme ilusiones, me asustaba introducirme en laberintos extraños y perderme por sendas difusas.

   Habían regresado, golpeaban, con fuerza, con cristales de las ventanas, dibujaban promesas y ecos luminosos. Se esforzaban por manifestar su arrepentimiento. Los silencios pedían perdón, querían recuperar las palabras. Soñaban con volver a formar parte de mi vida, Ayudar a los versos que deseaban   lanzarse al abismo blanco. 

   Tal vez, surgiera el poema definitivo.

jueves, 29 de septiembre de 2022

AQUELLOS POLICÍAS Y LADRONES

   Los ladrones y policías hace tiempo que dejaron de correr por las calles, no merecía la pena esconderse si ya nadie quería encontrar a nadie, ha perdido la gracia. Cada cual eligió su camino y las calles han perdido el encanto de antaño, cuando los gritos y las risas infantiles flotaban en el aire. Todo era alegría, sorpresas ocultas por las esquinas, esperando ser descubiertas para estallar el globo de la dicha.

   Las carreras desbocadas se perdían, por momentos, y aparecían, de pronto, en la guarida de la salvación en donde todo era jolgorio, satisfacción, por haber logrado superar toda clase de peligros y alcanzar la gloria efímera.

   Ahora, el silencio es atronador. Las calles han dejado de ser de los niños para convertirse en laberintos de la droga. Las esquinas ocultan vicios asquerosos que, con la luz del día, muestran, sin ningún tipo de pudor, las vergüenzas humanas.

   En alguna calle ausente aún se oyen las alegres voces de niños que juegan alegremente un partido de futbol donde, incluso, participa, alguna niña que se ha cansado de saltar a la comba y otros juegos femeninos. Quiere demostrar que puede darle al balón, e incluso, meter un gol. Tal vez, desee estar muy cerca de su primer amor y protegerle de alguna caída o alguna patada del adversario.

   .- Déjame en paz, niña, vete a jugar con tus amigas. El futbol es cosa de chicos -replicaba furioso y avergonzado de verse socorrido por una vulgar mocosa.

   En un sitio apartado, alejado de semejante campo de batalla, las niñas se divertían con los juegos de toda la vida, aquellos que habían heredado de sus madres y abuelas. Sus gritos y risas alocadas llenan de versos azules aquel trozo de la calle que, sólo a ellas, les pertenece.

   .- Que te he dicho que me dejes, estoy bien. No seas tan pesada -grita el chico, provocando la huida de su pesada admiradora.

sábado, 3 de septiembre de 2022

LOS GUARDIANES DE LA NOCHE

     Los guardianes de la noche juegan con emociones antiguas, me entregan las palabras que debo arrojar, sin miedo, al abismo blanco, cada vez, más difuso, perdido entre sombras de libros viejos e ilusiones deshechas, entre las redes de un tiempo egoísta.

     Me gritan con insistencia y, en muchas ocasiones, con rabia para que corra y abandone mi apatía existencial. He de partir tras los pasos recientes del amanecer. Seguir las huellas de la jornada que golpea, cada vez con más fuerza, los ecos abatidos de mi alma, por las ausencias inesperadas de seres queridos y viejos compañeros que se fueron, precipitadamente, camino del olvido.

     Vigilan cada uno de mis movimientos, esperando mi reacción, saben que, en cualquier momento, he de salir corriendo tras un sueño fugaz en busca de los enigmas de mi destino. Necesito mirarme al espejo de mi conciencia para descubrir las verdaderas causas de mis cicatrices prematuras, dolorosas, que impiden que mis débiles pasos dejen huella en la senda de la indiferencia. Tengo que librarme de demasiados fantasmas que me impiden huir de sus redes, quiero escapar, más siempre tropiezo en los mismos errores y caigo, una vez tras otra, en las estupideces de antaño.

lunes, 22 de agosto de 2022

EN EL RINCON MÁS HONDO DEL ALMA

   En el rincón más hondo del alma, las esperanzas adormecen, embriagadas en emociones cálidas de madrugadas eternas, desconocidas, donde las ilusiones vagan por nebulosas extrañamente luminosas. Juegan con los sentimientos del poeta. Tratan de iluminar su soledad, procuran hacerle vibrar con los presentimientos del silencio.

   Esperan poder partir pronto, aguardan a que su amigo logre encontrar las palabras exactas y trace el camino a seguir. La magia dibujará el horizonte soñado sobre las oquedades muertas. Todo será más fácil, cuando se decida a indagar todo su pasado y pueda desprenderse, sin ningún miramiento, de tantas emociones ingratas que le robaron, en muchas ocasiones, las ganas de vivir.

miércoles, 13 de abril de 2022

AQUEL JUGUETE TAN EXTRAÑO

     El niño no paraba de observar aquel objeto tan extraño. Para qué serviría aquella especie de naranja gigante? Su mirada inocente e inquieta recorría toda la superficie de semejante juguete, así le calificaba su padre cuando se lo entregó, como si fuera el tesoro más preciado el mundo. Sus ojos risueños trataba de trasmitir, a su pequeño, toda la dicha que le podía trasmitir aquello que, al más ligero golpe, se alejaba de ti.

     El niño no comprendía aquel funcionamiento tan curioso. Si lo golpeaba se iba alegremente y si se chocaba con algo regresaba, rápidamente, a ti. Qué cosa más tonta.

     En las fotos de su familia, le habían dicho que un niño que aparecía en muchas de aquellas imágenes, en blanco y negro, era su padre, quien le miraba con orgullo y, en muchas de esas instantáneas, aquel niño parecía disfrutar, con amiguitos, que corrían tras otro juguete redondo, semejante a este que acababa de recibir de manos de su orgulloso progenitor.

martes, 23 de noviembre de 2021

CAOS DE EMOCIONES

     Tras una larga y complicada operación caí en un abismo de imágenes y sensaciones caóticas. Me perseguían, no tenía escapatoria. Era consciente que me habían operado, que todo había salido bien o. al menos, eso me habían dicho.

     Me hallaba en el coche, sólo, esperando al doctor, estaba nervioso, quería volver a casa, hacer mis cosas, asomarme a mis redes sociales y escribir algo. Qué hacia allí, en aquel patio desierto? Dónde habían ido mis familiares? Les llamé insistentemente. No acudían. El doctor me tenía que dar su consentimiento para volver, al día siguiente, y realizar una prueba que no pude superar. No logré levantar una bolita dentro de un cilindro, mis pulmones estaban débiles, exhaustos, una pequeña infección, los había puesto en peligro, tal vez, tendrían que ser sustituidos por un aparato de respiración artificial. Por qué no bajaba el doctor? También le aguarda su familia para merendar, sus hijos o sus nietos corrían por allí. Donde estaban mi madre y mis hermanos? No paraba de llamarles, mis lágrimas empezaron a brotar desesperadas. Allí estaba el bedel que me ayudaba a levantarme y acostarme cada día. No me quitaba ojo., la expresión de su rostro no me gustaba. Los niños no paraban de corretear. Sobre una mesa había varios platos y, en el centro, una sabrosa tortilla de patata.

     .- Mama! Chiqui! Miguel! No acudían, me habían abandonado.

lunes, 11 de mayo de 2020

LA RESIGNACIÓN DEL POETA

     La cuartilla está arrugada, el paraíso blanco, desierto, se va cubriendo de nubes negras, dispuestas a descargar todo su odio sobre sueños moribundos, no pudieron cumplir las promesas guardadas el destino. Las palabras huyeron por las esquinas ocultas de un tiempo egoístas, ruin, en el que los viejos valores morales ya no contaban, siendo ultrajados constantemente. No aguantaban tanto odio y las mentiras se hacían insoportables.

     En las esquinas, ocultas por la nostalgia, se esconden ilusiones, se resisten a caer en un doloroso olvido. Dibujan, constantemente, versos con los últimos destellos del fondo del alma, es el único lugar donde aún pueden mirarse al espejo y enfrentarse a su propia imagen, deformada ya por el paso de un tiempo sin escrúpulos. Quieren ser realidad, huir por las sendas misteriosas de la inocencia. Sueñan la ternura compartida con la persona amada, pero son simples ilusiones de un mísero poema de amor.

     Las ausencias de las palabras inundaron de una soledad desgarrada la inmensidad de las hojas secas del otoño. Su recuerdo es una mera excusa para aferrarse a la vida. Pero, cada vez, hay menos tiempo, aquel paraíso blanco se va cubriendo de lágrimas amarillas. Emociones lejanas se mezclan con vivencias actuales creando un ambiente raro, extraño. 

     La realidad, constantemente, trata de alisar aquella triste cuartilla, envejecida por momentos. Se esfuerza por mantenerla fuerte, erguida. Cada amanecer, la entrega, con dulzura, nuevas esperanzas, con los primeros rayos del sol procura de iluminar las sombras más ocultas, en las que se esconden crueles reproches y mentiras ingratas, sólo pretenden sembrar cizaña en los sentimientos fieles al amor, los únicos que se atreven a mirar al porvenir, dibujando juguetones versos en las ventanas empañadas del horizonte. Horas tras horas, tienen que reinventar un futuro que, rápidamente, parece difuminarse. Los minutos, veloces, se pierden en la nada y los segundos, simplemente, no existen.

jueves, 7 de mayo de 2020

VÍCTIMAS DE UN DESTINO CRUEL

     La luz brilla en el horizonte. Lentamente las calles se llenan de gente y la ilusión nos irá sacando de un letargo angustioso que no podíamos imaginar ni en los peores sueños. Nos ha tocado vivir una dolorosa pesadilla que ha dejado a las calles desiertas, ausentes, por donde vagaban sombras que penaban por errores ajenos que no pidieron, ni lo pedirán jamás, perdón por su imprudencia.

     Muchas personas mayores han muerto, sin saber muy bien el porqué de su marcha precipitada, sin poder despedirse de sus seres queridos. Les tuvieron que coger las manos, recibieron dulces palabras, muestras de un cariño infinito, personas desconocidas, extrañas hasta entonces, que se convirtieron en los guardianes de sus últimos sueños. 

EL FINAL DEL CONFINAMIENTO

     Poco a poco, vamos saliendo a la calle, recuperaremos la rutina, la añorada vida cotidiana, de las esquinas surgirán los alegres personajes que, hasta hace poco tiempo, pintaban de vivos colores, eléctricos, el bullicio callejero. Las calles tardarán en coger el ritmo de antaño, apenas hace unas jornadas. De los hogares surgirá un estallido de esperanza que despertará a esos mimos y volverán a emocionar a los transeúntes, en sus rostros brillarán unos pigmentos diferentes, cargados de ilusiones, de energía renovada. En su mirada, se podrá contemplar la senda por la que partiremos todos juntos e iniciaremos una nueva andadura, tal vez, tendremos que comportarnos de otra manera, los hábitos habrán de cambiar.

jueves, 17 de octubre de 2019

NOSTALGIA

     Los recuerdos se agolpan, regresan cargados de nostalgia. Sobre la mesa, las palabras aguardan el último aliento del poeta que les permita echarse a volar. Desean dibujar, con sosiego, el poema definitivo, quieren vagar por el paraíso oculto, allí las emociones del ayer recuperen parte de la dignidad perdida en un olvido caótico. 

     Las imágenes brotan sin cesar, y se lanzan, enloquecidas, al abismo blanco, pero el túnel es demasiado oscuro para poder divisar el resplandor, absurdos rencores tratan que las emociones se autodestruyan. Es una lucha encarnizada, las palabras huyen por la incertidumbre más dolorosa, el poeta no comprende su destino, tampoco puede llorar, por los rincones del camino sus lágrimas resecas se evaporan en amargas pesadillas que no pueden soportar. 

lunes, 14 de octubre de 2019

LA LETRA PEQUEÑA

     Las palabras se deshacen en el silencio. Un hechizo extraño brota, de pronto, del alma y cubre de emociones las esquinas de un tiempo inexacto, los relojes gritan improperios absurdos, susurran latidos que desaparecen por túneles sordos en los que seres que, hace mucho tiempo, se fueron quieren regresar a poner orden a un supuesto caos moral que nadie comprende. Sin embargo, todos aseguran tener la solución de los males de la humanidad e imponen sus credos, manipulan palabras y opiniones ajenas para humillar a sus semejantes, pretende guiarles por los caminos del engaño para, posteriormente, acudir en su ayuda prometiéndole su protección desinteresada. Nadie lee la letra pequeña que se esconde en su mirada falsa, en su apretón de manos, bajo una apariencia maternal y comprensiva, se esconden cuchillos hambrientos de rencores antiguos que tratan vengarse de errores de otros tiempos.

miércoles, 9 de octubre de 2019

EL PASO DEL TIEMPO

     El tiempo me empuja hacia el abismo caótico del olvido. Las palabras, poco a poco, perderán todo su sentido y mis poemas huirán por caminos extraños en busca de comprensión. Tal vez, quieran redimir los errores cometidos y pedir perdón por tantas tonterías vertidas en los silencios amargos del atardecer, no tenían ningún derecho a gritar semejantes barbaridades y a ensombrecer la blancura de las hojas con nieblas ausentes, cubiertas de lágrimas desesperadas por amores imposibles.

     Sin apenas ser consciente, el tiempo me arrastra por la incierta senda del adiós definitivo, mis versos se niegan a partir, no quieren el aliento de otros compañeros que no entienden nada. Es demasiado tarde, completamente absurdo luchar por esperanzas que nunca podrán cumplirse.

viernes, 20 de septiembre de 2019

LA PARTIDA

     Cada mañana el destino me llama. He de abandonar, a toda prisa, mi lecho, en el se quedan los sueños juguetones, malévolos, extraños y desconcertantes, hermosas historias de amor, interrumpidas amargamente por un grito en la noche. Entre los pliegues de las sábanas, manchadas por los deseos inconfesables de atardeceres fríos, llenos de ingratas ausencias, agonizan las últimas pesadillas, imágenes caóticas, algunas de las cuales me persiguen durante algún tiempo e, incluso, se convierten en vulgares sensaciones de emociones desconocidas que no consigo recordar. 

     El destino se impacienta. Permanece sentado en la mesa mientras, con descaro, me lanza miradas furtivas, furiosos reproches con los que solicita, de inmediato, mi presencia, mi alma se tiene que mostrar limpia de reproches y dispuesta a afrontar, con ánimo, el nuevo día. No acepta ninguna excusa. Hay que barajar las cartas, no puedo huir de mis deberes y obligaciones, mañana será demasiado tarde y, quizás, cansado de aguardar, huya con los triunfos conseguidos durante tanto tiempo. Entonces, la mesa quedará, vacía, se llenará de lágrimas furiosas. Las ausencias me perseguirán eternamente reprochándome la cobardía de mis actos, la apatía con que afronto las ilusiones. No merecen ni mirarme a la cara. 

jueves, 19 de septiembre de 2019

LA VIDA PASA FACTURA

     La vida pasa factura. De pronto, el cuerpo no funciona como antes y los pasos, ágiles y seguros en otro tiempo, se vuelven lentos y perezosos, e, incluso, se niegan a avanzar. Para qué seguir avanzando por el camino cada vez más insoportable? El cuerpo ya no está para muchos trotes, las articulaciones tampoco responden y una caída puede resultar fatal. El abismo estará acechando en cada esquina y todo acabará en un suspiro. 

     Los años son terriblemente injustos, cuando el hombre, después de luchar toda su vida para sacar adelante a su familia y darle un futuro, más o menos, seguro, todo se viene abajo. Su experiencia, conseguida a base de duros sacrificios, ya no le sirve para nada y los sueños que tuvo se diluyen entre la niebla gris de olvido, tan sólo le quedan las fotografías, imágenes que se distorsionan en retinas cansadas que acabarán vagando por la negrura más dolorosa de la soledad.

sábado, 20 de julio de 2019

LOS SUSURROS DEL VIENTO

     El viento corre, va susurrando, entre sombras, versos de melancolía, nostalgias, ilusiones, esperanzas. Sus palabras, enigmáticas, ausentes, recorren, velozmente, todos los rincones de la noche en los que se esconde algún presagio que quiere volar, lanzarse al abismo de los deseos, quiere escapar de su soledad ingrata. 

     Huyen al otro lado de la luna. Buscan, como frenéticas posesas, la única salida de tanta incomprensión. Se pierden por caminos extraños que no saben hacia dónde se dirigen. Pretenden gritar toda la verdad oculta en absurdos convencionalismos que nadie cumple, tratan de dibujar horizontes relucientes, llenos de ilusiones de colores, dispuestas a entregar al ser humano esperanzas certeras, con las que pueda recuperar sus ganas de seguir avanzando por su camino y que, por fin, pueda permitirse el lujo de soñar, necesita dejar atrás sus miedos, despojarse de su absurda vanidad. 

     En muchas ocasiones, suya, sólo suya, es la culpa. Su desgracia es que se mira muchas veces en un espejo deforme, la bondad de su alma desapareció hace demasiado tiempo, buscando algo que jamás podrá encontrar. La palabra no tiene la culpa de su actitud, de su egoísmo. Muchas veces, teme por sus sentimientos, por los rencores con los que pretende humillar la blancura de la inocencia. 

     Entonces, las palabras huyen, no quieren ahogarse con las lágrimas de los muertos. El viento seguirá susurrando, eternamente, frases de amor, bajo el amparo maternal de la luna.

lunes, 11 de febrero de 2019

LA SOBERBIA HUMANA

     El hombre es un soberbio, no acepta que el prójimo no necesite su ayuda para vencer las adversidades de la vida, se siente terriblemente ofendido, no acepta que los demás puedan superar grandes obstáculos sin solicitar su apoyo. No les comprende, sus consejos son imprescindibles para que puedan seguir el camino, en muchas ocasiones, terriblemente duro, incluso para él, pero él cuenta con recursos adecuados para salir adelante. 

     Qué pueden hacer esos pobres individuos que no saben ni hablar? Si aceptasen sus sabios consejos todo les iría mucho mejor, sin embargo, parece que huyen de su presencia y continúan caminando hacia la incertidumbre del destino, como si los problemas no fueran con ellos. Son unos pobres insensatos. 

     La soberbia humana es infinita, los poderosos ejercen su poder de una forma inhumana, sin importarles, para nada, la debilidad del prójimo, tan sólo se preocupan por acumular riquezas que no podrán disfrutar jamás. Su dinero no sirve para comprar amaneceres limpios ni puede enjugar las lágrimas nostálgicas del atardecer. Ellos, con su dinero ruin, compran sentimientos fríos, acarician cuerpos ausentes que no pueden escapar de las redes de la incomprensión, se tienen que someter a sus caprichos y satisfacer todos sus deseos, sin oponer ninguna resistencia. Faltaría más. Solo pueden rezar en silencio, las palabras, dispuestas a gritar todas sus amarguras, desaparecen en los espejos rotos de las miserias humanas donde las imágenes se borran definitivamente y el sendero huye hacia el olvido más doloroso. 

miércoles, 16 de enero de 2019

DOLOROSA EQUIVOCACIÓN

     Se equivocó. No supo medir sus palabras y todo se volvió en su contra. El miedo empezó a dominar sus actos y, desde entonces, comenzó a ver sombras en la luminosidad dorada, mágica, del atardecer. Detrás de cada esquina del tiempo, donde antaño le aguardaba una esperanza para ofrecerle nuevas ilusiones con las que confiara en el destino y pudiera dibujar poemas azules sobre los desengaños cotidianos, ahora estaban ellas, vigilantes, dispuestas, en cualquier momento, a amagarle la existencia.

     Se equivocó. Era consciente de ello, pero ya no había solución. Había sido un iluso, creyó, en todo momento, que aquella confesión tan directa le libraría de la soledad, imaginó que, por fin, podría amar y, con un poco de suerte, ser amado, una de sus máximas ilusiones en esta vida. Sin embargo, no fue así, y se asustó. Sólo pronunció ‘’TE QUIERO’’, dos sencillas palabras, sin duda, el más grande poema jamás escrito y ella, ofendida, desapareció de su vida.

     No podía entender la reacción de aquella mujer, su huida al escuchar semejante confesión, un ultraje que, al parecer, no podía tolerar bajo ningún concepto, una vulgar chiquillada que podría traer graves consecuencias. Cómo habría sido capaz de ofenderla de semejante modo? La amistad era una cosa y aquella confesión podría traer consigo un mundo que no estaba dispuesta a compartir con cualquiera.