Otro año agoniza entre emociones encontrada, emociones muy diferentes a las que teníamos en la niñez, los tiempos han cambiado, tal vez, demasiado. En los días navideños, en que la agonía del año se consume entre los gritos del espejo de la nostalgia y las sensaciones se diluyen en una copa cava pasado, los viejos villancicos son, apenas, un grato recuerdo del ayer.
Este nuevo blog de Prosa pretende continuar la senda emprendida en el anterior al que, por razones que desconozco, no puedo acceder para poner mis textos. Me gustaría recibir opiniones y comentarios, lo que sería un gran estímulo para continuar por la senda maravillosa de la creación. Os agradezco vuestra visita, espero no defraudaros.