En aquellos momentos tan dolorosos en el que, cada día, morían miles de personas, personas con nombres y apellidos, historias conocidas y anónimas, quienes no pudieron disfrutar del final de su existencia por culpa de un virus asesino, del que lo único que se sabe es su procedencia, Wuhan, (China), posiblemente se originó en un mercado, donde se vendía carne cruda de diversos animales, también se baraja las posibilidad de que alguien manipulara el virus en un laboratorio químico.
Si el hombre fuera el causante de la pandemia, no hay pensar que pretendiera una catástrofe de esta magnitud, con tantas víctimas mortales, sobre todo, personas de avanzada edad. Es posible que se tratara de un vulgar accidente. El objeto que se perseguía, con esa supuesta manipulación, lo desconozco pero, sin duda, habrá que investigar las verdaderas razones, exigir las oportunas responsabilidades a quienes pudieran tenerlas y China, al parecer, se niega a que se investigue sobre el tema.
Hay que preguntarse, si no habrán intereses comerciales por medio? No lo sé, quizás nunca se llegue a conocer la verdad. Lo único importante es que se han perdido demasiadas vidas humanas, que ha originado largos periodos de confinamientos y, sin duda, ha originado un drástico deterioro en la economía mundial, cuyas consecuencias nos afectarán durante muchos años.


